7 de Mayo 2026 por Daniel Jorge
La crónica del viaje de Antón Chéjov a la isla de Sajalín

Nunca antes había tenido la oportunidad de escribir sobre un dramaturgo en Ecos de Oriente. Me refiero a Antón Pávlovich Chéjov (1860-1904), uno de los gigantes de la literatura mundial, celebrado principalmente por sus magistrales obras de teatro y cuentos. Sin embargo, pocos conocen una de sus obras más singulares: La Isla de Sajalín (Alba Editorial), un trabajo pionero de periodismo de investigación nacido de un arduo viaje a la colonia penal más remota de Rusia. Chéjov ejerció como médico durante la mayor parte de su carrera literaria, y fue esta combinación única de formación médica y genio literario que le permitiría escribir una crónica del sufrimiento humano del siglo XIX.
En 1890, Chéjov, con 30 años, era una figura emergente en los círculos literarios de Moscú que acababa de ganar el prestigioso premio Pushkin. También era médico cualificado y estaba desarrollando una consulta médica en la ciudad. Sin embargo, para asombro de familiares y amigos, anunció su intención de emprender un viaje de casi 10.000 kilómetros a la isla de Sajalín, frente a la costa oriental de Siberia.
![]() |
|---|
| Mapa de la cuenca del río Amur y la isla de Sajalín (1876). Fuente: Oldmapsonline.org |
Varios factores influyeron para motivar este extraordinario periplo. Había sido acosado por la tragedia: su hermano mayor, su cuñada y un amigo cercano habían muerto recientemente de tuberculosis. Chéjov también había reconocido ya la hemoptisis causada por la tuberculosis que lo mataría a la edad de 44 años. La muerte de su hermano Nikolái en 1890 parece haber sido particularmente devastadora, lo que le provocó un periodo de crisis existencial y profunda reflexión sobre el sentido de la vida. Entre varios motivos, quería producir un trabajo científico de peso, algo que saldara su deuda con la medicina y fuera un estudio académico serio para complementar su producción literaria hasta el momento. Chéjov esperaba utilizar su investigación en Sajalín para una tesis doctoral, y así contribuir con algo significativo a la ciencia médica y social.
Los aspectos financieros también se planearon con esmero. Chéjov financió en parte su viaje escribiendo una serie de artículos mientras se dirigía a Sajalín para el periódico Novoe vremia (Nuevos Tiempos), propiedad de un conocido suyo, Aleksei Suvorin. Estos artículos, publicados bajo los títulos Desde Siberia y A Través de Siberia, ayudaron a financiar la que se convertiría en una empresa periodística muy ambiciosa.
| Retrato de Antón Chéjov (1889). Wikimedia Commons |
El desarrollo del viaje y estancia en Sajalín
La agotadora travesía de tres meses a través de Siberia incluyó unos 4.800 kilómetros en un carro tirado por caballos. Tras partir en abril de 1890, Chéjov se enfrentó a obstáculos formidables. El Ferrocarril Transiberiano aún no existía, lo que lo obligó a viajar en coche de caballos, tren donde estuviera disponible e incluso vapor fluvial. Caminos embarrados, marismas inundadas y ríos crecidos impidieron su progreso a través de siete zonas horarias.
Las cartas que Chéjov escribió durante el viaje de dos meses y medio a Sajalín se consideran algunas de sus mejores. Sus observaciones eran característicamente agudas y a menudo sarcásticas. Sus infames comentarios sobre la ciudad de Tomsk fueron, por ejemplo, notorios:
Tomsk es una ciudad muy aburrida. A juzgar por los borrachos que he conocido, y por la gente intelectual que ha venido al hotel a presentarme sus respetos, los habitantes también son muy aburridos
Cuando Chéjov finalmente llegó al río Amur y se preparó para cruzar a Sajalín, notó la cualidad ajena del paisaje. Más tarde escribiría que navegar por el Amur le dio la sensación de no estar en Rusia en absoluto, sino en algún lugar de la Patagonia o Texas, tal era la falta de familiaridad de la geografía y la atmósfera. Esta sensación de entrar en un reino extranjero, casi de otro mundo, teñiría toda su experiencia en Sajalín.
Al llegar a la isla de Sajalín en julio de 1890, Chéjov pasó tres meses realizando lo que ahora reconoceríamos como un proyecto de medicina comunitaria. Su metodología fue notablemente rigurosa para una figura literaria. En tres meses completó más de diez mil fichas de datos individuales sobre los convictos y colonos exiliados que había entrevistado, transcribió y agregó todos los registros parroquiales de defunciones, visitó todas las prisiones de la isla, descendió a la mina de carbón trabajada por cuatrocientos prisioneros, trabajó brevemente en la clínica ambulatoria y recopiló la información antropológica que pudo sobre los gilyak (nivjis) y los ainu, las poblaciones nativas remanentes de la isla.
| Cazador nivji a finales de siglo XIX. Wikimedia Commons |
Sajalín servía por aquel entonces como una colonia penal fronteriza donde el Gobierno zarista intentó crear lo que algunos llamaron una “Australia Ártica”. Al enviar prisioneros a Sajalín, el objetivo del Estado ruso era que, después de cumplir su condena, permanecieran como “exiliados asentados” y establecieran una colonia que asegurara la tierra como territorio ruso. Sin embargo, la dura realidad estuvo lejos de estas ambiciones. El clima era brutalmente inhóspito, tanto que los lugareños decían que Sajalín no tenía clima, sólo mal tiempo.
Chéjov presenció en Sajalín mucho que le conmocionó y enfureció, incluidos azotes, malversación de suministros y prostitución forzada de mujeres. Escribió:
Hubo momentos en que sentí que veía ante mí los límites extremos de la degradación del hombre
Las instalaciones médicas eran particularmente espantosas. Como médico, reconoció y condenó la falta de atención en la enfermería, donde encontró heridas desatendidas, instrumentos desafilados y rotos, existencias de medicamentos obsoletos y personal ignorante.
![]() |
|---|
| Aldea de Odene en Sajalín (1890). Iván Krasnov |
Chéjov se sintió especialmente conmovido por la difícil situación de los niños que vivían en la colonia penal. Se interesó particularmente en las necesidades intelectuales de los niños de la colonia, y más tarde recolectó y envió una biblioteca de más de 2.200 libros a Sajalín. Los niños representaban, para él, el único elemento de esperanza y dulzura en un paisaje de miseria humana, por lo demás desolado.
Viaje de regreso
Antón Chéjov regresó de Sajalín a Moscú el 8 de diciembre de 1890, y a principios de 1891 comenzó a trabajar en su libro. El proceso de transformar sus voluminosas notas y observaciones en un trabajo publicable resultó ser largo y desafiante. Inicialmente, se dice que Chéjov se mostró reacio a publicar secciones de su libro en revistas literarias, y prefirió, en cambio, que el libro apareciera como una obra completa.
![]() |
|---|
| Familia nivji en Sajalín (1890). Iván Krasnov |
Sin embargo, las circunstancias intervinieron. En 1892, accedió a publicar el Capítulo XXII (Fugitivos en Sajalín) en el compendio Ayudando a los Hambrientos, una iniciativa solidaria para recaudar fondos en favor de las víctimas de la hambruna rusa de 1891-92. El hecho de que el primer extracto publicado de Chéjov de su trabajo sobre Sajalín apareciera en una publicación semejante, subraya las preocupaciones humanitarias que motivaron su proyecto.
En 1895, el libro fue finalmente publicado en una edición separada, bajo el título de La Isla de Sajalín. La obra completa representó un género híbrido: una parte diario de viaje y otra parte estudio científico.
El libro se basa claramente en el método científico. Chéjov describe cuidadosamente sus fichas de datos, los métodos y las dificultades de la recopilación de datos. Presenta sus hallazgos sistemáticamente, asentamiento por asentamiento. La segunda parte del libro analiza sus hallazgos, expuestos bajo los encabezados de los diversos aspectos de la vida en Sajalín. Aquí hay tablas de cifras y comparaciones con datos de otras regiones de Rusia. Sin embargo, a pesar de la orientación científica del texto, el genio literario de Chéjov está presente. Como cuando escribe sobre los insectos y las cucarachas en una casa:
[…]las paredes y los techos parecían estar cubiertos de crespón fúnebre, moviéndose como si fuera el viento
La publicación de La Isla de Sajalín tuvo profundas consecuencias tanto para Chéjov personalmente como para la sociedad rusa. El libro de Chéjov sobre Sajalín se publicó en 1895, e inmediatamente generó gran interés público y comentarios en la prensa. Al año siguiente se envió una comisión gubernamental a Sajalín para investigar los asuntos. La obra logró atraer una atención sin precedentes a la colonia penal previamente ignorada. Con su publicación, el libro de Chéjov atrajo más atención a la colonia de Sajalín, y se sumó a la creciente presión para reformar el sistema penal ruso.
Conclusión
La Isla de Sajalín de Chéjov se destaca como una obra que desafía una fácil categorización y continúa resonando más de un siglo después de su publicación. Representa la convergencia de la experiencia médica, la metodología científica, la investigación periodística y el arte literario. A través de su mirada objetiva pero compasiva, Chéjov documentó no sólo los hechos de la servidumbre penal, sino también las profundidades del sufrimiento y la resiliencia humana.
Asímismo, este libro pudo ser un catalizador para forzar reformas en el sistema penal ruso. Al emprender este viaje a pesar de su salud precaria, Chéjov demostró un profundo compromiso con la justicia social y la dignidad humana.
Referencias
- Chekhov’s beautiful nonfiction (2015), Akhil Sharma.
- Виды острова Сахалина (Vistas de la isla de Sajalín) (1890), Iván Krasnov.
- La isla de Sajalín, Antón P. Chéjov.




Comentarios
Todos los comentarios están sujetos a moderación.
¡Gracias!
Tu comentario ha sido enviado y será publicado en breve.
OK